Disfrutar de un peso saludable desde pequeñxs

El exceso de peso en la infancia depende en gran parte de la alimentación y de la actividad física que realizan habitualmente, y de otros aspectos relacionados con el estilo de vida y el bienestar emocional. También juegan un papel muy importante los factores socioeconómicos, educativos y el entorno, que se relacionan con la facilidad o dificultad para poder seguir un estilo de vida saludable.

La prevención comienza antes de nacer,

siguiendo un estilo de vida saludable y satisfactorio durante el embarazo.

La lactancia materna tiene un efecto preventivo.

Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, y mantenerla hasta los 2 años o más.

Es importante dar ejemplo.

Lxs niñxs aprenden de lo que hacen las personas más cercanas (madre, padre, abuelxs, hermanxs…). Dales ejemplo siguiendo un estilo de vida saludable donde incorpores la actividad física en tu día a día, respetes los horarios de sueño y consumas alimentos saludables¡Si comes fruta y verdura es más probable que vuestros hijxs también la coman!

Compartir las comidas con tus hijxs,

sin prisas y sin pantallas (televisión, móvil, tablets, etc.) es una buena oportunidad para relacionarse y comunicarse. Desde pequeñxs, implicarlos en la compra, elección y la preparación de las comidas. Así fomentareis su autonomía y su disfrute.

Respetar la sensación de apetito

expresada por lxs pequeñxs es importante, sea cual sea su edad. Evita forzarlos a comer si no tienen hambre, para que no aprendan a comer más de lo que necesitan.

La base de la alimentación saludable

es el agua, y los alimentos vegetales frescos mínimamente procesados: frutas, verduras y hortalizas, legumbres, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva virgen extra. Las carnes blancas, los pescados, los huevos y los lácteos se incluirán con menos frecuencia y cantidad.

Cuantos menos alimentos salados, azucarados y procesados mejor.

Azúcares, miel, mermelada, chocolate, flan y postres lácteos azucarados, galletas, bollería, cereales de desayuno azucarados, embutidos y carnes procesadas, alimentos precocinados, etc. Evítalos en el día a día.

Llevar una vida más activa.

Es imprescindible el juego y el ocio activo, con actividades que les gusten, así como promover los desplazamientos activos en el día a día. El objetivo es sumar 60 minutos o más de actividad física moderada o intensa cada díaLimitar al máximo el tiempo delante de la televisión, videojuegos, táblets y móviles a menos de 2 horas al día. Los fines de semana son ideales para realizar actividad física, con la familia y lxs amigxs, al aire libre, si puede ser en la naturaleza.

Las "dietas" no son buenas aliadas.

El pilar de la prevención y el tratamiento del exceso de peso infantil combina la mejora de hábitos alimentarios, el aumento de la actividad física y unas pautas de sueño adecuadas (unas 9 horas). Estas propuestas han de implicar a toda la familia.

Es importante evitar la estigmatización.

El exceso de peso, como cualquier otra característica de una persona, nunca ha de ser un motivo de burla o ocaso. Hay que fomentar la aceptación del propio cuerpo en lxs menores y sobre todo evitar que nadie haga comentarios negativos sobre su aspecto físico.

FUENTE: Agencia de Salud Pública de Cataluña. Pla integral per a la promoció de la salut mitjançant l’activitat física i l’alimentació saludable. 

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