¿Por qué es tan difícil hacer cambios en tu alimentación?

LA RESPUESTA ESTÁ EN LOS H Á B I T O S.

En mis publicaciones anteriores os hablo de dejar de “hacer dieta” y comenzar a 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐡𝐚́𝐛𝐢𝐭𝐨𝐬, pero ¿por qué es tan difícil hacer cambios en tu alimentación?

Cambiar nuestra conducta alimentaria es difícil porque la mayoría de nuestros comportamientos se han convertido en un hábito. Muchas de esas conductas las hacemos sin pensar, son casi automáticas y por eso cuesta tanto dejar de hacerlas. Que sean automáticos responde a uno de los propósitos del cerebro: “Ahórrale energía al organismo para asegurar nuestra supervivencia”.

Los hábitos son acciones/rutinas. que como resultado de su repetición frecuente en situaciones similares y el refuerzo de una recompensa, se activan automáticamente ante señales (entorno físico, personas, pensamientos, estados de ánimo…).

Todxs tenemos “malos hábitos”, pero malos no significa moralmente equivocado, sino que en vez de enriquecernos y mejorar nuestra vida la hacen peor. En el caso de los hábitos alimentarios muchas de estas acciones nos llevan a comer más allá de nuestras necesidades físicas de nutrición

¿Qué pasaría si cambiamos esos “malos hábitos”? Los nuevos hábitos nos pueden ayudar a tomar decisiones más saludables sin tener que usar constantemente la fuerza de voluntad y la disciplina.

¿CÓMO PODEMOS ESCAPAR DE LA TRAMPA DE LOS MALOS HÁBITOS? 

Veámoslo con un ejemplo: Cada vez que llego del trabajo picoteo patatas fritas mientras cocino.

Si esta rutina ocurre a diario, en el momento que decidimos “hacer dieta” nuestro cuerpo reaccionará a la necesidad de comer patatas mientras cocinamos generando malestar, ansia, tensión…

NO ES NECESARIO UN CAMBIO DRAMÁTICO, el verdadero cambio proviene de pequeñas decisiones. En lugar de «prohibirnos» las patatas fritas podríamos optar por alguna de las siguientes decisiones:

Evitar tenerlas en nuestra despensa.

Ponernos una pequeña cantidad de patatas en un pequeño bol y no dejar la bolsa a la vista.

Tener prevista alguna alternativa saludable para poder tomarla al llegar a casa.

Reservar las patatas para el fin de semana…

 

“Para poder llevar a cabo un cambio de hábitos el primer paso es hacer el proceso sencillo, repetirlo y mantenerlo en el tiempo”.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Acepta que tienes el control para poder cambiar aquellos hábitos que te alejan de tu autocuidado.

Conoce si realmente quieres cambiar ese hábito: ¿estás dispuesta a esto para conseguir tu objetivo?

Aprender a reconocer señales (hambre, aburrimiento, estrés, necesidad de compañía, etc…), y escoger de forma consciente cambiar la rutina, de manera que obtengas la misma recompensa.

 Siempre te ayudará “Evitar la tentación”: si no puedes evitar comer patatas fritas sabiendo que están en el cajón, deshazte de ellas. La vida ya es demasiado difícil como para complicarla más aún.

La regla de oro: “No puedes extinguir un hábito; solo puedes cambiarlo”

️ ¿Qué hábito te gustaría cambiar a ti? ¡Cuéntamelo en comentarios!

Bibliografía: 

  • Duhigg, C.. El poder de los hábitos: Por qué hacemos lo que hacemos en la vida y en el trabajo (8.a ed.). Vergara (Ediciones B). 2012.

  • Clear, J.. Hábitos Atómicos (G. Moya, Trad.; 6.a ed.). Diana Editorial. 2018.

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